Conócenos
“Hace siete años, tuvimos la fortuna de que nos asignan a nuestra hija Vaishali, que vivió sus primeros seis años en Sadhan, un orfanato en la India. La historia de Vaishali es un ejemplo de fuerza, generosidad y valores, y nos inspiró profundamente.”
Después de la pandemia, las personas que gestionaban Sadhan se pusieron en contacto con nosotros para pedirnos ayuda. No podíamos mirar hacia otro lado; sentíamos la responsabilidad y el deseo de apoyar a esos niños. Así fue como nació Almapura, una ONG transparente y comprometida, que hoy trabaja para ofrecer un futuro mejor a 120 niños, brindándoles hogar, educación, amor y seguridad.

Nuestra misión
Crear un futuro en el presente para miles de niñas y niños abandonados, huérfanos y enfermos.

Nuestra visión
Buscamos un cambio positivo y una concienciación en nuestro mundo a través del apoyo a la educación y la salud de los niños más desfavorecidos.

Nuestros valores
Nuestro objetivo
También acogemos a niños con necesidades especiales, algunos con parálisis cerebral y otras dificultades, y contamos con un equipo maravilloso de cuidadores, fisioterapeutas y otros profesionales, a pesar de que nuestros recursos son limitados.
Nuestro sueño es que Almapura crezca y que cada vez más personas confíen en nosotros para poder seguir adelante y dar una segunda oportunidad a esas personas que tanto lo necesitan.
Algunos de nuestros niños
Quién hace posible esto
Mamá Sheba
Hace 26 años que Sheeba forma parte de SADHAN y ahora es su fuerza motriz. Ha sufrido muchos reveses y miserias. Sin embargo, nunca ha dejado que nada ni nadie se interpusiera en su camino como cuidadora de cientos de niños que se han convertido en personas maravillosas.
A lo largo del tiempo, cada día ha supuesto un nuevo reto. Desde criar a niños que fueron arrojados y abandonados hasta asegurarse de que cada uno de ellos recibía y recibe lo mejor.
En los últimos 50 años siempre ha estado intensamente implicada en la vida de todos los niños. Su capacidad para mantenerse firme en cualquier circunstancia difícil nos demuestra lo queridos que somos todos para ella.
Empieza el día rezando, siempre hacia las cuatro de la mañana. Poco después se ocupa de la alimentación de los niños, de la salud, de la gestión diaria. Pasa noches en vela, noches detrás de un niño enfermo o de un niño que ha sido rescatado y traído a SADHAN. Ella es casi la mujer más fuerte que el Mundo tiene.
Oshin
Oshin ha terminado su licenciatura y ahora está estudiando magisterio. Aunque hayan pasado tantos años, nos enorgullece que se haya forjado su futuro tan bien. Terminó el bachillerato y trabajó en un salón de belleza. Luego, cuando quiso cursar estudios superiores, se matriculó en un programa de diplomatura y se colocó en una famosa cafetería.
Con el tiempo consiguió ahorrar dinero y se matriculó en un BBA con el dinero ahorrado. Después de graduarse, quiso volver a SADHAN y ayudarnos. Trabaja en los lugares en los que se crio, pero es su hogar, ya que considera que SADHAN es su casa.
El sueño de Oshin era estudiar magisterio y enseñar en una ludoteca. Hoy se siente bendecida por estar aquí. Siempre ha sido una mujer auténtica. Es cariñosa con los niños y muy alegre. Su objetivo es ser directora de una escuela.



